La cabeza tiene 40 cm de largo y es mucho más grande que la de un lobo actual.
Sus colmillos e incluso su cerebro están increíblemente preservados.
Y se trata de la primera cabeza intacta de un lobo adulto de la Edad de Hielo.
La cabeza fue encontrada en Siberia y perteneció a un lobo que vivió en el Pleistoceno, hace más de 30.000 años.
El hallazgo fue estudiado por investigadores en Rusia, Suecia y Japón, y fue presentado al público en una exhibición en el Museo Nacional de Ciencia e Innovación de Tokio.
La cabeza tiene 40 cm de largo y es mucho más grande que la de un lobo actual, que mide entre 23 y 28 cm.
Los científicos esperan que los restos ayuden a entender qué sucedió con este gran depredador que convivió en Europa y Asia junto a especies como el mamut lanudo.
¿Cómo fue hallada la cabeza?
A medida que partes del permafrost de Siberia se derriten debido al cambio climático, más y más restos extraordinarios están quedando al descubierto.
Uno de los hallazgos más conocidos es el de Yuka, un mamut bebé lanudo que fue hallado perfectamente preservado en 2011 y vivió hace 28.000 años en la región de Yakutia.

