Las edades de mayor incidencia están entre 19 y 24 años, le siguen el grupo de 25 a 34. La Organización Mundial de la Salud ubicó a Ecuador en el noveno puesto en América Latina.
El problema, según especialistas, es la normalización. José, de 65 años, empezó a beber alcohol a los 18.
Él ha trabajado en el área de la construcción
desde su adolescencia. Los problemas económicos y familiares -cuenta-
fueron un detonante para su adicción. Él, tras el abandono de su padre, se
convirtió en cabeza de familia. El consumo de licor -comenta- le servía
para olvidar las necesidades del hogar. “Luego no pude parar”. Lucrecia, su
madre, revela que la edad adulta de José fue la más complicada, puesto que no
llegaba a casa por semanas y ella tenía que ir a retirarlo de cantinas o bares
de mala reputación.
Tras ese hallazgo, Lucrecia ingresó a José a un centro
de rehabilitación, del cual se escapó. Él pasó años en la misma condición.
Finalmente, de manera voluntaria, decidió recuperarse y cambiar de vida. José
está sobrio hace 10 años.
Ahora cuida una finca, en Ibarra, alejado del centro urbano. Prefiere estar apartado de cualquier “tentación”.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), 900.000 ecuatorianos consumen bebidas alcohólicas: el 89% son hombres y el 10% mujeres. El 41% lo hace semanalmente.
Los jóvenes de entre 19 y 24 años lo ingieren de manera mayoritaria. Le siguen los adultos de hasta 34 años. En el país, la edad promedio en la que se inician es de 12 años. De acuerdo con los centros de rehabilitación consultados, en el último lustro cambió a nueve la edad promedio de adictos.
Ecuador ha llegado a estar en
los últimos años en el top ten de países con mayor cantidad de consumidores,
según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El país está en el noveno
lugar en América Latina: 7,2 litros de alcohol per cápita cada año
(promedio por habitante). Lo superan Chile (9,6), Argentina (9,3), Venezuela
(8,9), Paraguay (8,8), Brasil (8,7), Perú (8,1), Panamá (8) y Uruguay (7,6).
El organismo internacional cuantifica que el exceso ocasiona la muerte
temprana de jóvenes de entre 20 y 30 años, es el 25% de la población mundial.
El organismo internacional cuantifica que el exceso
ocasiona la muerte temprana de jóvenes de entre 20 y 30 años, es el 25% de la
población mundial. (I)
Fuente: El Telégrafo

