miércoles, octubre 28

¿Cómo deben intervenir los amigos durante una separación?

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Cuando una pareja se separa, no solo hay dos afectados, sino también su círculo común de amigos, lo que hace que las relaciones de amistad de muchos años puedan verse resentidas e incluso, en algún caso, uno de los dos separados vea cómo se esfuman sus amigos.

Las separaciones hacen que el mundo se vuelva del revés en un grupo. “Este es un problema muy complejo. El círculo de amigos tiene que saber adaptarse a la nueva situación”, explica Hans Onno Röttgers, psicólogo de la Universidad de Marburgo, quien afirma que es agotador y desagradable, y que, si las cosas van mal, un divorciado de repente deja de tener amigos.

Hay muchas razones para ello. Por un lado, los amigos deben primero aclarar de cuál de los dos integrantes de una pareja separada quieren seguir siendo amigos. La buena relación con ambos debería poder continuar, pero esta es una situación poco frecuente. “Esto también depende de cómo se comporte cada individuo en una expareja”, explica Röttgers.

¿Qué pasa en una fiesta a la que ambos están invitados? ¿Sacarán los trapos sucios y cada uno pedirá a sus amigos que condenen el comportamiento del otro? ¿No dejarán de quejarse esperando siempre muestras de compasión?

Todas estas posibilidades hacen que sea difícil o imposible para el círculo de amigos mantener una buena relación. “Acabarán hartos de todo esto”, asegura Röttgers.

La ruptura es analizada hasta el último detalle, todo el mundo se convierte de repente en un especialista. Después de todo, el fracaso de los demás es una buena distracción para los defectos propios. Pero lo común es que el drama de una expareja se intensifica con ello, según Blümner.

La autora aconseja tomarse “unos meses libres” de este tipo de amigos, igual que de los amigos que no responden a las invitaciones o que “se olvidan” de invitar a su cumpleaños. Sin embargo, Röttgers lo ve de otra manera, y recomienda lo que los psicólogos probablemente aconsejan para todas las situaciones interpersonales difíciles: hablar.

Si la conversación se lleva a cabo abierta y honestamente por ambas partes, las razones salen a la luz: por ejemplo, que los amigos no quieren interferir, que tienen miedo de tomar partido si solo invitan a uno de los separados o que temen escenas desagradables en una fiesta si ambos son invitados.

Generalmente, en el círculo de amigos de una pareja separada se instala la inseguridad acerca de la nueva situación. Eso o es que son demasiado cómodos para afrontar problemas.

“Si uno ya no es invitado, se puede hablar de ello en conversaciones individuales con algún amigo”,aconseja la psicóloga Julia Scharnhorst.

Una frase típica sería algo así como “Sé que celebraron una fiesta, pero no me invitaron, ¿pasa algo?”.

La persona que cultivó su propio círculo de amigos durante la relación de pareja se encuentra en una buena posición, lo que también es recomendable, porque si no hay que encontrar nuevas amistades. Sin embargo, esto se hace cada vez más difícil a medida que vamos cumpliendo años.

Otro problema es la escasez de tiempo libre. “Lo más sensato es buscar un pasatiempo”, aconseja Scharnhorst. Y mejor uno en que se permitan conocer gente con relativa rapidez. (DPA)

Sin embargo, a menudo también existe el fenómeno opuesto, en el que los amigos se convierten en consejeros o jueces sin que se les pida que lo hagan. “Mientras no le afecten a uno, las separaciones tienen un valor sensacional”, dice Heike Blümner, coautora del libro Ya basta. La libertad de separarse.

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