martes, septiembre 29

Esmeraldas en alerta por contaminación de su río

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr +

Señalan a hidroeléctrica como fuente de afectación

Las empresas de agua potable de los cantones Esmeraldas y Quinindé suspendieron el fin de semana la captación de agua de río por los sedimentos vertidos supuestamente de la central hidroeléctrica Manduriacu, ubicada entre las provincias Imbabura y Pichincha; lo que también habría motivado la muerte de miles de peces.

El sábado, la potabilizadora San Mateo señaló que detenía operaciones por la descarga de sedimentos que atribuyó a Manduriacu y aseguró que disponía de reservas para atender la demanda. Sostuvo que en zonas rurales iba a prestar servicio con tanqueros. En tanto, sus técnicos monitoreaban los niveles de turbiedad.Turbiedad detuvo por horas captación de agua en Esmeraldas

Santiago Gavilánez, dueño de una finca en la zona de Timbre, afirmó que era la cuarta ocasión en que se descargaban aguas residuales a los ríos Esmeraldas y Quinindé. Comentó que suele esperar tres o cuatro días para utilizar el agua del río para sus sembríos. “La gente de las riberas se abastece de agua del río y ahora se percibe un fétido olor que causa la muerte de peces y camarones”, indicó.

Entre las poblaciones afectadas constan Viche, Chinca, Majua, San Mateo, Tachina y Esmeraldas. Pobladores y el concejal rural Miguel Ruiz analizan un reclamo conjunto contra la central Manduriacu, comisaría ambiental del Gobierno Provincial de Esmeraldas y Ministerio del Ambiente.

El edil pidió que se aplique la normativa por daño ambiental a los ríos Esmeraldas y Quinindé, “hasta la desembocadura del mar”, dijo y recordó que en el 2016 hubo una protesta en el recinto Pegüe por una situación similar.

Un sinnúmero de peces y crustáceos muertos aparecieron en las orillas, los que fueron recogidos para la supuesta alimentación de lugareños, sin descartar la venta al menudeo. Pargos, lisas, tilapias, camarones y jaibas constaban entre las especies afectadas.

Autoridades sanitarias recomendaron el no consumo.

Virginia Caicedo, de la comunidad La Mina, recinto Timbre, dijo que no temía enfermarse porque no era la primera vez que recogía peces de un turbio río Esmeraldas.

El biólogo Fernando Preciado estimó que la mortandad se produciría por falta de oxígeno en el río, por efecto de la descarga de sedimentos de la generadora eléctrica.

Hasta el cierre de esta edición, la firma Eapa San Mateo no anunciaba si retomaba operaciones. (I)

Compartir.

About Author

© 2018-2019 El Vocero. Todos los derechos reservados. Diseñado por Creaciones Digitales.