Las casas balsas son un ícono de la ciudad. Pese al tiempo no han desaparecido. Si bien quedan más de 30, parece ser que hay quienes si se preocupan por conservarlas.
Dichas viviendas, en cierta ocasión fueron decoradas con diseños como: flores, aves, lagartos, entre otras especies que habitan en los afluentes de la capital y que las embellecieron.
“Los turistas vienen, se alegran y se llevan fotos en cantidad. Hay que solicitar que hagan balsas para pasear y poner negocios”, dijo uno de los moradores del lugar.
Reflejo del tiempo
Los habitantes de estas viviendas ‘tradicionales’ se preocupan de mantenerlas limpias, para así darles una mejor imagen, comenta Juan Carbo.
Por otro lado, Héctor Murillo Vaquerizo, de 82 años, refiere que las autoridades locales y nacionales deben de apoyar para conservarlas, porque tiene conocimiento de que son las únicas existentes en el país y temen que con el paso del tiempo desaparezcan y se pierda parte de la cultura de los babahoyeses y de los riosenses quienes ven en ella la historia viva.

