Al llegar a la calle Vinces, justo debajo del puente que está ubicado en el centro del cantón se encuentra el taller de Segundo Jacinto Vera Rizzo, 39 años, quienes se dedican al diseño y construcción de canoas. Antes de la pandemia trabajaba junto a su hermano Oscar Jacinto Vera Rizzo, quién ahora cuenta con un trabajo estable.
Ambos aprendieron el oficio de su padre y desde hace 5 años iniciaron a poner en práctica todo lo aprendido. También, ocupan su tiempo en la pesca de río.
Los fines de semana utilizan sus creaciones para generar turismo en las riberas del río, en donde los turistas pueden pasear en las lanchas por el costo de un dólar.
El tiempo que se pueden tardar en hacer una canoa a remo puede ser de horas, mientras que, para una a motor les lleva casi dos días, por los detalles que lleva la misma. Utilizan madera de guayacán blanco, ya que antes eran construidas con jigua, pero como ha ido desapareciendo ya no la usan.
El promedio de vida de una canoa es dependiendo del cuidado que le dé el cliente ya que puede durar hasta 8 años. Ellos trabajan por pedidos.
Segundo Vera, más conocido como ‘Macho Vera’, contó que por cada palo de madera que compran acostumbran a regalar cinco plantas del mismo árbol, para que siembren y no se acabe el material que ellos requieren. Dijo que han construido unas 300 canoas en 5 años de trabajo y esperan tener mucho tiempo para seguirlo haciendo.

