La Desnutrición Crónica Infantil (DCI) se convirtió en la desigualdad social más grande del Ecuador. Razón por la cual, el Gobierno Nacional se comprometió a atender y reducir los índices de esta problemática es una prioridad fundamental.
Esta semana, durante la reunión del Comité Intersectorial para la Estrategia ‘Ecuador Crece sin Desnutrición’, autoridades del Ejecutivo -bajo el liderazgo del presidente Guillermo Lasso- presentaron el Plan Estratégico Intersectorial para la Prevención y Reducción de la DCI, una hoja de ruta que permitirá el desarrollo de distintas acciones interinstitucionales para cumplir con este objetivo.
En este Plan, explicó el Mandatario, participan diversas carteras de Estado. Eso no es todo, además se contó con el apoyo del sector privado y la sociedad civil, todo ello con un objetivo común: “reducir la desnutrición crónica infantil en seis puntos porcentuales en los próximos cuatro años de Gobierno”.
El Primer Mandatario, además, hizo hincapié en que esta problemática “creció en los últimos 14 años porque no fue una prioridad para los anteriores gobiernos. Nosotros, desde el primer día, tomamos este objetivo como una prioridad y pese a la escasez de recursos ¡vamos a ir adelante!, porque esto depende de la voluntad política de ocuparse de los verdaderos problemas que afectan a la sociedad ecuatoriana, especialmente a los niños”.
El secretario técnico de Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil, Erwin Ronquillo, explicó que actualmente el trabajo interministerial que se ejecuta permite aplicar las mejores prácticas para erradicar la DCI: por ejemplo, se diseñó una base de datos para registrar lo más temprano posible a los casos de desnutrición -máximo hasta los primeros 30 días de nacidos- sobre todo de los niños y niñas que nacieron durante la pandemia. Asimismo, en articulación con otros ministerios, se revisan otras necesidades que hay que cubrir en esta población.

