El presidente Guillermo Lasso, a través de una carta pública, llamó a los bancos y cooperativas para que respondan al clamor de la ciudadanía y mejoren las condiciones de acceso al crédito.
“Las tasas deben reducirse, y los plazos deben extenderse. En pocas palabras, la reactivación de la economía debe funcionar ante todo para quienes más han sufrido los estragos de la pandemia”, puntualizó el primer mandatario.
Diego Olmedo, economista y socio fundador de Olmedo Inversiones y Finanzas, explicó que ese llamado es un positivo gesto político encaminado a generar confianza y convocar al diálogo.
“El sector financiero se rige por expectativas y el mensaje de Lasso va en la línea de buscar un trabajo conjunto para conseguir el objetivo de crédito barato para más ecuatorianos. Sin embargo, el proceso para llegar ahí toma tiempo y necesita de acciones concretas”, dijo.
Por ejemplo, a Perú le tomó alrededor de 10 años bajar sus tasas de interés hasta el 2% para el sector productivo. En el caso de Ecuador, pasar del 16% al 8% en la tasa para préstamos de consumo; o del 10% al 5% para crédito productivo, podría tomar entre 4 y 5 años.

