Con una pandemia que ha afectado a la economía ecuatoriana más de lo que ya estaba, el nuevo Gobierno sabe que uno de sus desafíos inmediatos será avanzar en la vacunación de la población para acelerar la reactivación productiva.
Al posesionarse en la Asamblea Nacional, el presidente Guillermo Lasso reconoció ayer que los efectos del COVID-19 significarán décadas de retraso en el desarrollo humano y por ello señaló que era urgente tomar acciones para revertirlos.
De allí que anunció el más grande despliegue logístico de la historia para llegar al objetivo de vacunar a 9 millones de personas en 100 días. “Vacunaremos sin descanso porque el virus no descansa. Siete días a la semana, en cada provincia, en cada pueblo y parroquia”, aseguró.
En esta tarea instó a juntar fuerzas para “maximizar soluciones que arrinconen al virus” y convocó la participación del Consejo Nacional Electoral (CNE) para usar su capacidad logística en el proceso de vacunación.
Lasso dejó claro que estos primeros 100 días serán importantes para la vacunación, pues cuando los embates de la pandemia hayan disminuido, arrancará con otro desafío: “La lucha para llevar al Ecuador de una vez por todas por la senda de la prosperidad”.
Francisco Andino, exministro de Salud y parte del Foro Permanente de Salud, consideró que para poder cumplir la meta de vacunación que se ha planteado el Gobierno será necesario tener disponibles las vacunas dentro del sistema, un modelo adecuado de vacunación y el cambio de sentido administrativo del Ministerio de Salud.
El exfuncionario estimó que usar los recintos electorales para la vacunación es adecuado porque la población los identifica y se podría llevar el proceso de manera más rápida, en menor tiempo.
“Si se logra este proceso, la gobernabilidad de allí en adelante será más fácil, sin necesidad de andar pactando con líderes que solo quieren el amarre”, sostuvo Andino.
Wilson Tenorio, presidente del Colegio de Médicos del Guayas, afirmó que en este proceso es también importante consensuar la labor de diferentes organismos para que todos trabajen alineados a un objetivo. Y en este proceso, dijo, los colegios profesionales de la salud están prestos en ayudar en el plan de inmunización.
Analistas en materia económica coinciden en apuntar que el proceso masivo de vacunación es una condición impostergable para la reactivación segura de todas las actividades económicas.
“Mientras más rápido se concrete este proceso, mayor impulso tendrá la economía para regenerar su dinámica. Sin embargo, esto se debe acompañar de un plan de reactivación productiva y económica”, indicó Xavier Rosero, docente universitario y especialista en comercio exterior.

