“Yo le pido a Dios rezando / que mi mamá no se muera / que siga dentro de mi rancho / como estampita siquiera”, entonaba el cantante de la banda de la Policía Nacional la mañana de este domingo 9, ante varias madres de familia en los exteriores del hospital Teodoro Maldonado Carbo, sur de Guayaquil.
La letra corresponde a la canción A la sombra de mi madre, del artista argentino Leo Dan, y que ayer sonó en cientos de viviendas del país, en homenaje a las madres en su día.
En la zona exterior del centro hospitalario guayaquileño, las madres cantaban emocionadas, algunas incluso derramaron lágrimas al recordar la lucha que enfrentan a diario por familiares que están padeciendo alguna enfermedad o dolencia.
Fue un acto emotivo. No solo hubo música en el hospital. También sorteos de regalos, mensajes de esperanza y la oportunidad para que los familiares escriban cartas a sus parientes hospitalizados e inclusive puedan tener contacto mediante videollamadas.
La celebración a las madres coincidió en 16 provincias con un confinamiento que se inició a las 20:00 del viernes y culmina a las 05:00 de hoy, por la emergencia que se vive debido al COVID-19.
María Ruiz disfrutaba del evento la mañana de este domingo. Aunque los últimos días han sido de angustia y preocupación, vivió momentos de alegría al recibir el homenaje. Se emocionó al recordar a su madre, que ya no está con ella.
Verónica Coello también participó en el evento. Dijo que su papá está internado y es la primera vez que vive el Día de la Madre en un hospital.
Aunque ayer hubo restricción de movilidad, quienes trabajan entregando productos a domicilio recorrían la ciudad llevando regalos y comidas preparadas.
Además entregaron arreglos florales a diversas zonas.
Incluso, varios comerciantes se apostaron sobre las calles, pese al toque de queda, para ofertar productos.
Los mariachis también realizaron presentaciones en varios sectores de la urbe porteña. Desde la noche del sábado, las canciones en honor a las madres retumbaron en barrios y ciudadelas.
Celebración en provincias
Eventos similares se celebraron en hospitales y barrios de ciudades como Ambato, Esmeraldas y Quito.
En la capital de la República se realizaron homenajes en los casas asistenciales, sobre todo a madres enfermas con el virus y sus familiares, para brindarles apoyo.
En la parroquia San Mateo, ubicada a pocos kilómetros de la ciudad de Esmeraldas, las serenatas se desarrollaron desde la plataforma de camiones. También se entregaron raciones alimenticias a adultas mayores y en situación de vulnerabilidad.
En Ambato, artistas llegaron a hogares de familias para dedicarles serenatas en el Día de la Madre.
María del Carmen Solís, de 89 años, pidió una canción para bailar al mariachi América, la mañana de este domingo. Ella, en compañía de sus hijos y nietos, disfrutaron de ocho melodías.
“Hemos tenido muy buena acogida desde el viernes hasta hoy (domingo) por el Día de la Madre, estuvimos a full con las presentaciones”, dijo Gabriel Cisneros, director del mariachi América, que señaló que la primera serenata la dieron a las 07:00 y extenderían su trabajo hasta las 21:00.
Destacó la decisión del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional de permitirles realizar las serenatas. Comentó que de alguna manera se han podido reactivar en su economía tomando en cuenta que durante la pandemia el sector artístico y cultural ha sido uno de los más golpeados por la situación.
Aseguró que para evitar contagios en esta ocasión no pudieron ingresar a los domicilios sino hacer las presentaciones afuera, tomando las medidas de bioseguridad y desinfectando los instrumentos musicales luego de cada serenata.
Las madres que recibieron los homenajes no ocultaron su alegría por aquello. (I)

