Los médicos han vivido un año intenso de pandemia, sacrificando horas con su familia, aislándose para protegerlos del Covid – 19, en el caso de las madres de mandil, sus hijos han sido su inspiración para no desmayar en esta dura lucha que han llevado desde hace más de 1 año.
María Teresa Quinto, es médico de profesión, trabaja en el área de emergencia y hospitalización en el Hospital Básico de Baba. Está casada hace 7 años con Andrés Murillo.
Fruto de ese matrimonio, hay dos hijos: Elian (5 años) y Dillan (2 años). Entre varios méritos que la vida le ha dado, para Quinto ser mamá ha sido la mejor experiencia que ha tenido.
“Te permite experimentar el amor más grande que una mujer puede entregar, es lo mejor que me ha pasado sin dudarlo”, nos comenta.
Su labor de médico en esta pandemia ha sido doblemente difícil por tener que tomar todas las precauciones y eso incluyó por varios meses aislarse para no exponer a sus hijos a esta dura enfermedad.
“Ha sido muy duro, incluso te toca decidir qué hacer si salvar a los demás o salvar a tu familia. En muchos momentos te llenas de miedo y prefieres solo a tu familia, pero luego recuerdas que tu carrera es lo que te apasiona y entonces te armas de valor y luchas por toda la gente que te necesita, teniendo todos los cuidados para que puedas regresar a casa, a muchos en un momento determinado nos tocó dejar a nuestra familia porque no sabíamos cómo se manejaba”.
Ser médico y mamá a tiempo completo es difícil nos comenta Quinto, el no tener horario hace tener que sacrificar muchas horas junto a sus hijos, “es difícil a veces tienes que decidir entre quedarte cuidando el sueño de tu hijo o tienes que ir a ayudar a alguien que necesita, sin embargo, Dios siempre te da la sabiduría para que puedas decidir en ese momento que es lo que debes hacer y siempre de la mano de Él es que he logrado seguir adelante con mi carrera y mi labor de madre”.
El tiempo libre de María Teresa es 100% para sus hijos, en esos momentos nos comenta que está dedicada a ellos en todo momento, el apoyo de su esposo en la crianza de los pequeños y en el hogar le ha permitido alivianar la carga y cumplir con su rol de madre.
Añade que la parte favorita de ser mamá es ver la sonrisa de sus hijos, “ser madre es lo mejor que me ha pasado, la mejor experiencia, lo que me demostró que puedo mucho más de lo que siempre creí”.
Teresa nos comenta que este Día de la Madre es especial porque luego de muchos años podrá pasar junto a sus hijos en casa, “este día es sólo una excusa para brindarle un poco más de atención a tu mama o hacerla sentir especial sin embargo esto debe ser el día a día, las personas que aún contamos con nuestra madre procurar que pase un día bien alegre”.
Ella, finalmente recomienda a la ciudadanía ser mesurada y no exponer a sus madres, “si te expones mucho no la visites es el mejor regalo que puedes hacer, nos sirve de nada tu presencia sino eres responsable en sus cuidados que probablemente estés contagiado sin saberlo, el mejor regalo en este caso sería no visitarla, llámala, hazle un videollamada, pero no la visites”. (I)

