No quiero que se rían de mí”, fueron a las palabras de David (nombre protegido), de 40 años, al preguntarle si había sido víctima de maltrato por parte de alguna pareja sentimental y por qué no lo denunció.
Con vergüenza contó que pese al sinnúmero de ocasiones en las que fue objeto de agresión física y psicología nunca se atrevió a presentar una queja, pues considera que las leyes están hechas a favor de la mujer y poco o nada hacen cuando la víctima es una persona del género opuesto.
Para este comerciante quién inició una relación con una mujer hace unos años, todo era color de rosa durante los primeros meses de noviazgo, pero al casarse la situación cambió. Las discusiones se volvieron el ‘pan de cada día’ y los insultos eran a toda hora. Pero recordó que lo más fuerte que vivió y lo hizo reaccionar de que algo andaba mal fue que le lanzara una piedra en su cabeza.
Estadísticas de violencia
Sin duda alguna la vergüenza o tal vez el temor a la discriminación son las motivaciones que impiden que los hombres presenten sus denuncias cuando son víctimas de maltrato.
Tanto así que del 100% de las denuncias presentadas, el 72% corresponde a mujeres y apenas el 38% a hombres. Esto según las cifras de las notificaciones de delegaciones investigativas de la fiscalía y de las medidas de protección por parte de la Unidad Judicial que recibe el Departamento de Violencia Intrafamiliar (Devif) del distrito de Policía Quevedo-Mocache.
El fiscal provincial de Los Ríos, Luis Germán Pesantes, detalló que al igual que la mujer los hombres también pueden denunciar si son víctimas de algún tipo de violencia. Cuando se dan estos casos son sometidos a una valoración psicológica por un profesional para determinar si efectivamente es el afectado.

