Como dueños de casa, así entraron los delincuentes hasta un inmueble ubicado en la avenida 10 de Agosto entre calles Olmedo y Mejía, desde donde se sustrajeron una caja fuerte con una importante cantidad de dinero.
No usaron la fuerza ni mucho menos armas, sino que con las llaves del domicilio abrieron la cerradura y se dirigieron directo hasta la habitación donde se encontraba la caja de metal que reposaba sobre un pupitre (sin estar ensamblada). Asimismo, abrieron la puerta y tomaron el botín.
Una mujer que estaba dentro del inmueble se percató cuando un sujeto abría la puerta, por lo que le preguntó que quién lo había enviado o qué buscaba, sin embargo, el delincuente no respondió absolutamente nada, solo ingresó y se llevó la caja fuerte.
Pérdidas
Así lo explica Andrés Carrillo, quien habita en la vivienda. “Cuando llegué a casa, a eso de las 07:50, mi esposa me preguntó que, si yo había enviado a ver algo a ese cuarto, pero le dijo que no podía ser posible porque en ese cuarto nadie entra y me relató que dos personas llegaron y se llevaron la caja”, dijo.
Inmediatamente llamó a mi padre para preguntarle si él envió a alguna persona para que trasladara la caja fuerte, pero le comunicó que no había enviado a nadie. Bajé asustado y le consultó a uno de los trabajadores de la regeneración urbana si habían visto algo extraño, a lo que ellos le informaron que dos personas bajaron con un objeto envuelto en una sábana y se fueron caminando tranquilamente.
Carrillo reveló que en la caja fuerte tenían guardado alrededor de 100 mil dólares, producto del trabajo de sus padres de toda la vida (15 a 20 años de haber estado dedicados al negocio de panadería industrializada); sin contar las joyas, escrituras, pasaportes y demás documentos personales que también estaban dentro del objeto.
Sospecha
El ciudadano mencionó que solo siete miembros de la familia (entre hijos y nueras tenían acceso a la vivienda), aunque también algunos primos, entre ellos uno, de quien tienen sospecha.
Lo sorprendente del caso es que entraron con llaves. “Hace unos tres meses se nos perdieron las llaves de la casa, pero el descuido nuestro fue nunca haber cambiado la chapa”, agregó Carrillo.
Este hecho se registró justo el día en que se iban a cambiar de domicilio porque iban a realizar la remodelación de la vivienda, precisamente con el dinero sustraído.
Personal de la Policía Nacional junto con la Fiscalía iniciaron las investigaciones del caso, aunque uno de los sujetos ya habría sido identificado por parte de la mujer que se encontraba en la vivienda, pero no es el familiar quien sospechan.
Fuente: https://lahora.com.ec

