Un delincuente se tapó la cara con una mascarilla médica y con un arma de fuego en la mano ingresó a un local comercial de una gasolinera ubicada en la cdla. Kennedy, sobre la av. Francisco de Orellana, en el norte de Guayaquil.
Apuntó a los clientes y robó cinco celulares. Ocurrió la madrugada de este jueves, cerca de las 05:00, en el establecimiento que atiende las 24 horas.
Algunos testigos dijeron que al ver entrar al delincuente pensaron que se trataba de un enfermo terminal.
El asaltante actuaba solo, contaron los perjudicados, tras quitarle una cartera a una mujer, guardó ahí los celulares, salió del local, se subió a una motocicleta que estaba afuera y huyó con dirección al sur.
“Me subí al carro de una de las personas a las que también le robó y lo seguimos hasta la universidad estatal. Ahí nos encontramos a un patrullero”, relató otro de los perjudicados.
Minutos después, el ladrón fue detenido en la avenida Las Aguas con los objetos robados, pero el arma no fue hallada. Los uniformados que lo llevaron a la Fiscalía presumen que la lanzó mientras huía.
Todo el recorrido del asaltante fue captado por las cámaras de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil (CSCG), cuyas imágenes servirán a los fiscales para probar el delito y para la búsqueda del arma.
Otra víctima que acudió hasta la Unidad de Flagrancia de la Fiscalía y que solicitaba a los servicios de vigilancia el video de un asalto era Raúl R.
Él conducía su vehículo junto a su esposa a las 08:10 de ayer cuando fue sorprendido por un hombre armado que lo apuntó cuando esperaba el cambio del semáforo en la avenida Pío Jaramillo y Luis Noboa Naranjo, un punto de la isla Trinitaria donde ese tipo de asaltos son constantes.
Le robaron dos celulares y aunque en esa zona del sur de Guayaquil hay dos cámaras de vigilancia, una estaba en mantenimiento y la otra en rotación por lo que no captó el asalto.
El perjudicado dijo no tener esperanza de recuperar lo robado ni de que el sujeto sea detenido.
Mientras tanto, en el centro de Guayaquil, a las 15:30 del jueves, Mery G., una joven que esperaba el alimentador de la Metrovía, fue asaltada.
Ella estaba en la calle Pichincha entre 9 de Octubre y Elizalde cuando un hombre en moto se metió en contravía y le arrebató su celular mientras escribía un mensaje. Ocurrió frente a decenas de transeúntes en el sector bancario. (I)
Fuente: El Universo

