Franklin Flecher Bazurto, de 46 años, afiliado al Seguro General y oriundo de Buena Fe, fue el primer paciente sometido a una ligadura de várices esofágicas, que desde junio, se realiza en el Servicio de Gastroenterología del Hospital General Quevedo.
Las várices esofágicas es una condición que presentan las personas con enfermedades hepáticas avanzadas. Son venas, anormalmente, dilatadas que se encuentran en la parte final del esófago, por las que circula parte de la sangre que en condiciones normales debería pasar a través del hígado.
Su dilatación, es consecuencia de la dificultad que tiene el hígado enfermo para la circulación normal de la sangre. El principal problema que acarrean las várices esofágicas es el riesgo de rotura, y con ello, una hemorragia que supone una grave complicación para el paciente.
Luis Aynaguano Colcha, gastroenterólogo de este hospital indicó que el procedimiento consiste en ligar los cordones varicosos, a través de la vía endoscópica para cesar el sangrado.
Para realizar este procedimiento, el paciente debe estar sedado, puesto que es una intervención delicada.
Anteriormente, los pacientes que presentaban hemorragia causada por las várices esofágicas se los derivaba a una unidad de tercer nivel; ahora, el Hospital General Quevedo cuenta con este procedimiento que amplía la cartera de servicios de la especialidad de Gastroenterología.
El médico indicó, además, que dentro de la planificación del hospital, en los siguientes meses ejecutarán polipectomías, una técnica para extirpar el pólipo de la pared del tubo digestivo. (I)

