El siglo XX se presenta en el Ecuador con todas las características de la modernidad, el triunfo de la Revolución Liberal, de fuerte contenido popular, lo cual había derrotado al poder conservador religioso. Las masas populares de manera insurgente se habían hecho presente en nuestra historia, trayendo consigo un reordenamiento de las fuerzas sociales.
La transformación alfarista a inicios de la segunda década del siglo pasado se había consolidado, en lo social e ideológico, la implementación del laicismo, avances en la educación, el matrimonio civil, la participación de la mujer en el ámbito laboral y la inclusión de una clase media que es la beneficiaria de los aportes de la revolución y la aparición incipiente de ideologías de izquierda, como el socialismo y el anarquismo, que comienza a disputarle influencia al liberalismo en la conformación de los sindicatos de una clase obrera que ya comenzaba a organizarse.
En lo político el país pasaba por una etapa convulsa, se inició el declive del liberalismo machetero encabezado por Eloy Alfaro, derrotado en la guerra civil de 1911-1912, y luego asesinado junto a sus lugartenientes en la ciudad de Quito. Sobre las cenizas de Alfaro, se fortalece el poder de Leonidas Plaza y también se consolida lo que Alfredo Pareja, llamaría ‘’los gobiernos de la plutocracia’’, apoyados por los grandes magnates de la banca.
La paz fue algo lejos de alcanzar, en 1913 en Esmeraldas, fuerzas revolucionarias al mando del coronel Carlos Concha, se levantaron en armas contra el gobierno de Plaza, acusándole de ser el responsable de la muerte de Alfaro. Esta guerra, una de las más crueles de nuestra historia desangra al país y solo en 1916 durante el naciente gobierno de Alfredo Baquerizo Moreno se logró instaurar la paz definitiva.

Guerra Civil en Esmeraldas
En el plano económico, Ecuador producto de la revolución, se integra de manera dinámica al mercado capitalista, la exportación del cacao hace que la economía nacional se vitalice. En 1916 el país logra producir más de un millón de quintales del producto, llegando a un punto álgido de desarrollo económico. Además se debe mencionar a una de las obras de infraestructura más importante del momento, que fue la construcción del ferrocarril Guayaquil-Quito, el proyecto ambicioso de Eloy Alfaro. El mismo que se termina de construir en 1908 y logra unir a las dos regiones del país, integrándolas también económicamente.
Para 1919, la situación cambió drásticamente, las exportaciones de cacao disminuyeron producto de la crisis económica que asolaba a los países europeos que recién salían de la debacle de la I Guerra Mundial, lo que llevó a disminuir de manera sustancial la compra de nuestro cacao; esto unido a las plagas que se produjeron en las plantaciones de la Costa ecuatoriana, marcaron un panorama nada alentador, pues la crisis llegó al Ecuador también para quedarse, lo que llevó a elevar los conflictos sociales y políticos, aumentando el desempleo y la pobreza.
Este era el Ecuador que Medardo Ángel Silva observó hasta su muerte en junio de 1919. (I)

Fuente: El Universo

