Almacenes, locales comerciales, carretas de comidas rápidas y todo tipo de negocios, se han visto afectados desde que llegaron las denominadas “vacunas” o extorsiones a la capital de Los Ríos.
Son días de terror e incertidumbre que vive a diario el sector comercial, los negocios empiezan a cerrar sus puertas a partir de las 22:00, pese a las rondas que realiza la Policía Nacional, las cuales no han sido suficientes para terminar con esta plaga delictiva.
Los casos más recientes que han causado conmoción en cuanto a extorsiones son: Los incendios con gasolina y bombas caseras a el Gimnasio Ímpetu, a la farmacia SanFarma y al local de ropa Toa – Tex, el cual estaba ubicado en las calles 5 de Junio y Calderón, donde se registró una pérdida de al menos 15 mil dólares, debido a la ropa que se quemó y otros objetos que había en su interior.
Locales cierran por temor
Desde que ocurrió el atentado con fuego y gasolina el pasado 6 de Julio, el cual no habría sido el primero sino el tercero, los dueños de TOA – TEX, no han vuelto abrir sus puertas, no sólo viéndose afectados ellos, sino también todo el personal que laboraba en este lugar, quienes se quedaron sin trabajo.
Intentamos conocer que ocurrió y si se han cambiado a algún otro local, pero no se recibió mayor información, sólo se sabe que cerraron debido a las extorsiones.
Otro negocio que se vio truncado por las extorsiones, fue un asadero de pollos. Una pareja llegó hace dos años con la ilusión de montar su local y crecer comercialmente, todo iba tan bien que hasta decidieron hacer residencia en este cantón. Sin embargo al notar su crecimiento fueron sondeado por los delincuentes, quienes empezaron a enviarles mensajes de amenazas.
Primero le solicitaban 5 Mil dólares, mediante mensajes de texto y llamadas, seguidos de amenazas de muerte, posteriormente le pedían 500 mensuales, los esposos decidieron no hacer caso a los mensajes y optaron por vender su negocio y volver a su ciudad de origen.
Es así como poco a poco, algunos emprendedores y comercios optan por cerrar sus negocios, venderlos y algunas personas emigrar a otra ciudad, para estar tranquilos con su familia.

