Según cifras del SRI, en
Ecuador se han detectado 822 compañías fantasmas que causaron pérdidas por $
2.681 millones. Entre ellas constan Lincandisa SA, Team Busines SA y Gestorum
SA, vinculadas al capo mexicano. Expertos sostienen que organismos como la
Súper de Compañías y el Servicio de Rentas deberían ejercer un mejor control.
El pasado 12 de febrero finalizó el juicio contra Joaquín
Guzmán Loera, alias “El Chapo”. Durante el proceso, de casi cuatro meses, tres
de los 56 testigos (14 de ellos cooperantes protegidos) citaron a Ecuador como
uno de los 15 países escogidos por el narcotraficante para sus negocios
ilícitos.
Líneas aéreas Andinas Lincandisa S.A., Comercializadora Empresarial Team Busines S.A. y Gestores del Ecuador Gestorum S.A., son las tres empresas que se usaron para lavar dinero en el país. Durante el proceso judicial en la Corte Federal del Distrito Este de Brooklyn en Nueva York (EE.UU.), que declaró culpable a Guzmán, hubo testimonios que revelaron conexiones entre el cartel narcodelictivo y Ecuador.
Entre ellos constan Álex y Jorge Cifuentes, principales nexos en Colombia y el de la exdiputada por Sinaloa (México), Lucero Sánchez López. Ella dijo que conocía sobre las empresas fantasmas y que fueron creadas por Elkin de Jesús López Salazar para el lavado de dinero. Según consta en el portal de la Superintendencia de Compañías de Ecuador, esas empresas son accionistas entre sí.
Uno de los administradores es
el colombiano Nicholls Eastman Winston, quien es prófugo y forma parte de la
“lista negra” del Departamento del Tesoro de EE.UU.
Lincandisa S.A estaba dedicada al transporte por vía aérea,
mientras que Gestorum S.A. a la asesoría jurídica y contable. Actualmente están
disueltas y en liquidación. Según el reglamento para la aplicación de la Ley de
Régimen Tributario Interno, las empresas fantasmas o supuestas son: “Aquellas
que se han constituido mediante una declaración ficticia de voluntad o con
ocultación deliberada de la verdad, quienes fundadas en el acuerdo simulado,
aparentan la existencia de una sociedad, empresa o actividad económica, para
justificar supuestas transacciones, ocultar beneficios, modificar ingresos,
costos y gastos o evadir obligaciones”.
Para Carlos Calero, director de la firma “El Asesor Contable”, las empresas fantasmas, supuestas o inexistentes, en su mayoría son sociedades anónimas o compañías limitadas. Su control lo ejerce la Superintendencia de Compañías y el Servicio de Rentas Internas (SRI).
“Las facturas que se utilizan para prestar los servicios son autorizadas por el SRI. Los contribuyentes que compran y hacen retenciones en la fuente, están obligados a llevar contabilidad. Entonces, quien debería ejercer un mejor control por el mayor número de transacciones y por el tema de ingresos, gastos y cruce de información, es el SRI”, manifestó Calero.
Añadió que las empresas
vinculadas al lavado de dinero producto del narcotráfico se basan en la
prestación de servicios, mas no de bienes, pues se necesita contar con el bien
físico el cual debe tener un origen lícito.
Fuente: El Telégrafo

