Aún no anochecía cuando dos asesinos merodeaban en moto por la ciudadela Santa Rosa de la parroquia 24 de Mayo, en el cantón Quevedo.
Los dos hombres buscaban a Jorge Luis Muñoz Coello, de 23 años, conocido como Mosquito, para matarlo.
Los sicarios aprovecharon que la víctima caminaba hacia una panadería del sector para cumplir con el ‘encargo’ de eliminarlo. Al tenerlo cerca le dispararon aproximadamente 30 tiros; de estos, 26 balas impactaron en la cabeza, tórax, abdomen y otras partes del cuerpo.
La víctima cayó sobre la calzada. Mosquito murió con los ojos abiertos. Mientras su vida se extinguía, los criminales escaparon sin poder ser detenidos.
Los balazos se escucharon hasta la casa de sus familiares, ubicada a pocos metros de la escena del crimen.
El llanto y dolor de sus hermanas conmovieron a los curiosos y testigos de la muerte violenta, que prefirieron no pronunciarse sobre lo ocurrido ante el temor a las represalias.
Unos indicaron a la Policía que, al parecer, el joven habría sido amenazado por ser familiar de un hombre que sería integrante del grupo delictivo Los Choneros, indica el reporte policial.
Los familiares del fallecido dijeron a la Policía que Jorge Luis trabajaba haciendo limpieza en un banco de la localidad.
Érick Carrera, coronel de Policía responsable del Distrito Quevedo-Mocache, indicó que en el sitio la Unidad de Criminalística decomisó doce vainas percutidas calibre 9 milímetros.
Carrera señaló además que el fallecido no registraba antecedentes penales.
El reporte policial detalla que el crimen ocurrió entre la ciudadela Santa Rosa y el sector Juan de Dios Zárate, sitio donde el control del microtráfico estaría en disputa.

