Las enfermedades de la época invernal, el virus del COVID-19 y la ocasional caída de ceniza del volcán Sangay como el fin de semana pasado ocasionan más casos respiratorios en residentes de Guayaquil que deben analizarlo con su médico, tener un tratamiento adecuado y evitar complicaciones graves como se han ido reportando en las últimas semanas en la urbe.
Médicos que tratan COVID-19 indicaron a este Diario que cada vez son más frecuentes los casos que llegan con afectación pulmonar grave, “muy tarde” a los hospitales y pasan directamente a una cama UCI para ser intubados, situación que incrementa la mortalidad al 50%.
Por eso ayer el director de Salud del Municipio, doctor Carlos Salvador, hizo un llamado a la conciencia ciudadana, ya que hay muchos casos que llegan con síntomas muy graves porque dejan pasar por alto los primeros síntomas.
“Ahora estamos en una etapa invernal, y sumamos este evento de la caída de ceniza, puede haber sintomatología que nos pueden confundir y ante la duda o sospecha es mejor pecar de exagerado e ir al médico”, sugirió Salvador.
Él indicó que por ese motivo las salas UCI se mantienen con ocupación pasadas el 70%. Según el informe de la Mesa Técnica de Salud, la mortalidad por COVID-19, el promedio de la semana epidemiológica 9 de 2021 registró 297 muertes, de las cuales 70 fueron por COVID-19, es decir el 23,56%. Esto representó un leve incremento de 11,1 a 11,7 en los fallecimientos diarios por esta enfermedad en Guayaquil.
El doctor Carlos Farhat, coordinador de Salud, explicó que en la semana del 1 al 7 de marzo de 2021, registró una leve disminución del número de casos sospechosos de COVID-19 con una incidencia que pasó de 12,7 a 12,2 por cada 10.000 habitantes. La incidencia de casos confirmados también descendió de 1,75 a 1,6 por cada 10.000 habitantes.
Farhat también hizo eco del pedido de valoración médica temprana, apenas aparezcan los primeros síntomas.
En el Hospital Bicentenario se atiende un promedio de 80 a 100 pacientes diarios con sospecha de COVID-19. El médico intensivista Iván Barreto, director del hospital, explicó que hay muchos casos en que toman un kit farmacológico por el virus en casa y esto ocasiona que muchos casos se compliquen. Indicó que al momento el hospital tiene 64 pacientes ingresados, 38 en el área de atención de cuidados intermedios.
Este tipo de casos también llegan a nivel particular. El doctor Alberto Campodónico, intensivista de la UCI de la Clínica Kennedy Alborada, explicó que los pacientes no se deben diagnosticar ni automedicarse porque existen las actualizaciones médicas que han eliminado muchos fármacos que se usaron al inicio para tratar al virus, por lo que no será la misma reacción del medicamento en el vecino como en el paciente actual.
“Esto genera una confusión, pérdida de tiempo valioso para evitar que se complique el enfermo de COVID-19. Hace dar una falsa sensación de seguridad de que se va a curar pero no, empeora en muchos casos″, explicó.
Expresó que las autoridades deberían regular la venta de antibióticos y antiinflamatorios para evitar que muchas personas se automedique, todo debe estar sugerido por el médico.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) reportó 294.503 casos confirmados con pruebas PCR a nivel nacional hasta su último informe, el pasado domingo. Allí se reportaron 11.258 decesos confirmados por el virus y otras 4.781 muertes serían probablemente a causa de la pandemia.

