Después de permanecer 38 días en semáforo rojo, Tulcán pasa al color amarillo, tras un análisis efectuado la mañana y tarde de este jueves por el Comité Cantonal de Operaciones de Emergencia, en el que participaron los responsables de 19 instituciones.
Verónica Aveiga, directora del Distrito de Salud Tulcán – Huaca, informó que las últimas estadísticas evidencian una disminución en el número de contagios y muertes, precisó que aquello no significa que la gente vuelva a relajarse.
Para Cristian Benavides, alcalde de Tulcán, regresar a semáforo rojo fue una decisión difícil, dijo que al final “la medida brindó resultados positivos”.
El cambio de color permite ahora aforos hasta un 50 % en: mercados, locales comerciales, sistema financiero, restaurantes y cafeterías; y apertura de espacios deportivos cerrados sin público y celebración de ceremonias religiosas con un 30 % de capacidad.
Prohíbe el funcionamiento de lugares de diversión nocturna y la venta y consumo de licor. Los propietarios de discotecas, bares, karaokes, cantinas y burdeles amenazan con abrir sus locales y seguir acciones legales, bajo el argumento de que sus negocios registran incalculables pérdidas y el despido de trabajadores.
COE hace varios exhortos a las autoridades nacionales
El alcalde Benavides hizo un exhorto al Ministerio de Finanzas para que se entregue los recursos al sector salud para la adquisición de insumos y medicamentos. Así mismo, pidió al Gobierno la dotación de más vacunas COVID-19, tomando en cuenta que es un territorio fronterizo con alta vulnerabilidad.
Durante la reunión, el COE escuchó a los sectores del comercio y el transporte, que se refirieron a las consecuencias que provocaría una probable apertura del puente internacional de Rumichaca.
Alexander Chamorro, presidente de la Cámara de Comercio de Tulcán, indicó que la reapertura del ducto binacional provocará una gran ola de compradores provenientes del interior del país que intentarán llegar a través de Rumichaca a Ipiales y Pasto.
“El traslado de compradores no sólo generará un serio peligro sanitario que acrecentaría los contagios sino estimulará la fuga de dólares hacia el vecino país (Colombia)”, agregó Chamorro, quien acotó que este sector no apoya la apertura. .
En cambio, el transporte de carga habla de abrir el viaducto de Rumichaca de forma controlada y no totalmente. Patricio Rodríguez, dirigente de la transportación pesada en Carchi, cree que la frontera no puede seguir bloqueada en un 100%.
El directivo sugiere la aplicación de los mismos protocolos que rigen en la frontera con Perú, donde los tripulantes pueden ingresar sin restricciones a los dos países conduciendo sus automotores.
Esto evitaría lo que sucede en la frontera norte, donde los ecuatorianos entregan las unidades a choferes colombianos cuando ingresan al territorio vecino, donde sus vehículos han sido volcados.
Los pequeños comerciantes insisten en la creación de un corredor comercial controlado con el pago de aranceles aduaneros en el límite internacional (Rumichaca), iniciativa que es bien vista por el alcalde Benavides.
El COE Tulcán resolvió solicitar al COE nacional y al Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad ser incluido en la elaboración de protocolos de bioseguridad para cuando los dos Gobiernos dispongan la apertura del puente internacional de Rumichaca.
Al final, Benavides hizo un exhorto al Ministerio de Finanzas para que entregue los recursos al sector salud para la adquisición de insumos y medicamentos. Así mismo, pidió al Gobierno la dotación de más vacunas COVID-19, sustentando que Tulcán es un territorio fronterizo con alta vulnerabilidad. (I)

