Los resultados de las Cuentas Nacionales presentadas por el Banco Central del Ecuador (BCE) muestran que la economía ecuatoriana se desaceleró al crecer 1,7% en el segundo trimestre de 2022, respecto al mismo período del 2021, y 0,1% con relación al trimestre anterior.
Esta desaceleración ocurrió debido a los efectos ocasionados por las paralizaciones del pasado junio del 2022. Por ello, el BCE realizó un cálculo de pérdidas económicas y daños con asistencia técnica del Banco Mundial, manteniendo la misma metodología utilizada para la cuantificación de pérdidas y daños del paro nacional del 2019.
La variación trimestral de 0,1% fue el resultado de las contracciones de Gasto de Gobierno (-1,6%), Formación Bruta de Capital Fijo (-2,1%) y de las Importaciones (-4,1%), mientras que, el consumo de los hogares aumentó ligeramente en 0,3% y las exportaciones crecieron en 2,6%.
Por otro lado, el crecimiento interanual de la economía respondió al incremento del consumo de los hogares en 4,9%; de la formación bruta de capital fijo en 3,1%; y del gasto de gobierno en 2,4%.
En relación con el sector externo, las importaciones crecieron en 7,2% y las Exportaciones se contrajeron en 0,1%. El consumo de los hogares, que representa más del 65% del Producto Interno Bruto (PIB), se vio impulsado por el incremento de las importaciones, remesas y créditos de consumo.
Por su parte, el crecimiento de la Formación Bruta de Capital Fijo se sustentó en la adquisición de maquinaria, equipo de transporte y muebles. Adicionalmente, el aumento en el Gasto del Gobierno respondió al incremento de las remuneraciones en los sectores de salud y educación, y a la compra de bienes y servicios.

