Por Internet se venden animales endémicos de Galápagos, que no existen en ninguna otra parte del mundo y que el Ecuador no ha autorizado su exportación. Se comercializan con los permisos de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) y la venia de las autoridades locales como Suiza, Mali, Tailandia, Japón y Uganda. El Ministerio del Ambiente de Ecuador ratificó que las iguanas terrestres y marinas vivas se exportaron sin permisos y que los parentales, si es que los hay, tienen un origen ilegal.
Desde 1975 (año de vigencia CITES), en el mundo se han comercializado especies endémicas de Galápagos (que solo están presentes en las islas) 415 iguanas terrestres (incluyendo 2 iguanas rosadas), 32 iguanas marinas con permisos de CITES. Esta cifra es solo una fracción mínima del comercio mundial, pues son los datos del intercambio “legal” o con permisos que sirve para cubrir los hurtos de tortugas e iguanas que se producen en Galápagos. De estos robos de fauna silvestre única hay varios antecedentes recientes en las islas:
- 2021 marzo: 185 tortugas gigantes pequeñas en el aeropuerto de Baltra.
- 2017 y 2018, desaparecieron 150 tortugas del centro de crianza de la isla Isabela entre pequeñas y juveniles; 29 se hallaron en Perú y se regresaron al Ecuador.
- 2015 un mexicano sentenciado por intentar sacar 2 iguanas terrestres y 9 marinas.
- 2012 un ciudadano alemán detenido y preso por intentar sacar 4 iguanas terrestres.
Lo que muestran los decomisos recientes de especies protegidas, es que existe un mercado para estos animales considerados mascotas exóticas y que se venden por miles de dólares cada uno. Mientras más extraño y único es, más dinero están dispuestos a pagar coleccionistas en Europa y Asia. Lamentablemente estas dos características coinciden también con el grado de amenaza de la especie como es el caso de las iguanas terrestres y marinas de Galápagos que están catalogadas como en peligro crítico de extinción por la UICN, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza para el caso de la iguana rosada (Conolophus marthae) y como vulnerable para las otras dos especies de iguanas terrestres y la iguana marina de Galápagos.
Las alertas de este comercio ilegal son frecuentes en redes sociales. El aviso más reciente se produjo el 1 de marzo del 2022, una publicación en Twitter de Alfredo Carrasco desató una larga cadena quejas y reclamos al Ministerio del Ambiente y el Parque Nacional Galápagos. En la publicación se mostraba un video que evidenciaba la venta de cuatro iguanas terrestre de Galápagos (género Conolophus) en Surabaya un ciudad de Indonesia, pero que tenía su origen en un criadero “legal” en Uganda.

