Pachakutik atraviesa una marcada división política. Las posturas del ala radical incomodan al movimiento indígena.
“Un plan entre el PSC, Unes y los disidentes, para repartirse los cargos y tomarse la Contraloría” fue la denuncia que hizo Guadalupe Llori en Radio Visión luego de ser destituida de su cargo de Presidenta de la Asamblea Nacional.
“Además, Unes quiere la impunidad. Ellos quieren tomar el poder de la Asamblea Nacional para elegir su comisión de la verdad porque quieren traerle de vuelta a su amo”, insistió Llori.
El asambleísta y jefe de bancada de Pachakutik, Salvador Quishpe, aceptó que existe un grupo de extrema izquierda, que está lastimando al movimiento indígena. Esto pese a que defendió la pluralidad de su movimiento político. Sin embargo, Quishpe reconoció que existen presiones externas para dividir a Pachakutik.
El partido político que representa al movimiento indígena tiene un ala rebelde de corte radical, apegado al correísmo y que desgasta el discurso de una bancada que llegó a poner, por primera vez, a una mujer indígena amazónica en la Presidencia de la Asamblea y que fue destituida el 31 de mayo de 2022.

