En Ecuador existían 1.183 camas en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) hasta el 2019, según el último Registro de Camas y Egresos Hospitalarios publicado en junio del 2020 por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). ¿Cuántas hay ahora, tras un año en crisis por la pandemia del COVID-19, y cuál es el nivel de ocupación?
Este medio realizó varias consultas y pudo conocer que esa cifra creció y que actualmente en Ecuador existen 1.607 camas de UCI, de las cuales al menos 1.082 están siendo usadas para tratar a pacientes con COVID-19; el resto se dedica a la atención de enfermos graves con otras patologías.
Ni el Ministerio de Salud Pública (MSP) ni el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) respondieron a las inquietudes de este medio, tras dos semanas de haber realizado las respectivas consultas. Sin embargo, la oficina de la Secretaría de la Presidencia de la República sí proporcionó la información que posee sobre esas dos instituciones del sector público y de su lado también lo hizo la Asociación de Clínicas y Hospitales Privadas del Ecuador.
La Secretaría de la Presidencia desglosa las cifras -del MSP y del IESS- en camas de cuidados intensivos a nivel nacional para COVID y para las destinadas a otras causas.
Para atender a pacientes con COVID, según la oficina a cargo de Jorge Wated, el MSP tiene 498 camas UCI y de estas, 446 permanecían ocupadas hasta hace dos semanas, cuando empezó el confinamiento focalizado en 16 provincias del país ante el repunte de la pandemia.
En el IESS, el nivel de ocupación era parecido, según la información proporcionada a este medio: de 381 camas UCI para la atención de afiliados, pensionistas y jubilados del Seguro Social con coronavirus severo, 366 estaban ocupadas.
En conclusión, a nivel nacional solo había 52 camas UCI disponibles en el MSP y apenas 15 en el IESS para tratar a pacientes con complicaciones producidas por el COVID hasta esta semana que pasó.
Para la atención de otras enfermedades, que no tienen que ver con coronavirus, el MSP cuenta con otras 92 camas UCI, de las cuales están ocupadas 62; mientras que en el IESS hay 98, pero están ocupadas 90.
Fuera del sector público, bajo la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados del Ecuador existen 39 instituciones que cuentan con servicio de hospitalización y entre ellas poseen 538 camas de UCI, pero no todas atienden a pacientes con COVID y las que sí lo hacen no dedican todas sus áreas de cuidados intensivos exclusivamente a esta patología.
Ana Delgado, directora ejecutiva de la Asociación, detalla que contando únicamente a las instituciones privadas que atienden casos de COVID, hay 492 camas UCI a nivel nacional, pero de estas solo 203 están destinadas a pacientes con esa enfermedad. “Es decir, el 41% de las UCI en las clínicas y hospitales privados que sí atienden casos de coronavirus están destinadas para pacientes con COVID”.
Las 203 camas permanecen ocupadas, dice Delgado. “Amanecen una o dos camas libres en UCI y al cabo de una hora ya están llenas nuevamente”.
José Luis Vergara, médico coordinador de UCI del hospital Luis Vernaza, regentado por la Junta de Beneficencia de Guayaquil y que en los registros del INEC consta en la categoría de “hospitales privados sin fines de lucro”, ha dicho que allí tienen 90 camas UCI y que todas están ocupadas; hay otras 50 camas de hospitalización para pacientes de COVID-19, todas ocupadas también.
“Aquí, cama que se desocupa, cama que se ocupa, no hay disponibilidad permanente”, afirma Vergara. “Eso pasa aquí y en todas las unidades. Históricamente, las camas en UCI no han sido suficientes, siempre han estado ocupadas; pero ¿qué pasa ahora?, que ahora todas están siendo ocupadas por pacientes de COVID-19 y eso complica el resto de emergencias″.
Hay instituciones que están haciendo listas de espera, pero es muy difícil lograr un cupo porque un paciente de UCI demanda una alta estancia. “Como el paciente se queda mucho tiempo, es difícil contestarle al familiar de otro que espera por una cama”, reconoce la directora ejecutiva de la Asociación de Clínicas Privadas.
“Lo único que queda es que el familiar del enfermo vaya y pregunte si una institución tiene espacio, porque el problema es que actualmente no hay camas”, dice Delgado, quien destaca que los sanatorios privados además de haber incrementado el número de camas en UCI, también lo ha hecho en cuidados intermedios, “porque allí se puede tratar a pacientes graves, con oxígeno directo, pero que no necesitan intubación”.
Es lo que hacen también ahora mismo en el MSP y en el IESS, donde incluso se han colocado carpas especiales para tratar de atender a todos, aunque la demanda de pacientes ya ha rebasado su capacidad.
Para el médico Javier Flores, la falta de comunicación por parte de los responsables de la disponibilidad de camas en los diferentes hospitales con capacidad de atender a pacientes con COVID-19 es un acto muy dañino para la población, ya que prolonga el tiempo que el paciente pueda ser correctamente atendido y de ser necesario hospitalizado.
“En otras partes del mundo, mediante aplicaciones móviles, se puede conocer la disponibilidad de camas de acuerdo con la zona geográfica en que se encuentre quien la necesite. Un informe continuo por parte de cada área designada podría ahorrarle tiempo al ciudadano para tener un menor tiempo de respuesta y una atención más óptima, con lo cual el resultado sería más favorable para su tratamiento”, sostiene Flores.
Juan Zapata, presidente del COE nacional, expresó el 26 de abril, tras el balance del primer fin de semana en confinamiento por el repunte del COVID-19, que en Ecuador había más de 400 personas a la espera de una cama en cuidados intensivos: 413 pacientes esperaban un lugar en UCI de los hospitales del IESS y otras 50 personas en los hospitales del Ministerio de Salud.

