El mayor Daniel A., de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE), es el uniformado que organizó una fiesta la noche del viernes 23 y que se extendió hasta la mañana del sábado 24 de abril, cuando ya regía el estado de excepción y toque de queda en 16 provincias del país.
El festejo fue en su vivienda, en una urbanización de la vía a la costa, según confirmó el director ejecutivo de la CTE, Eduardo Ayala.
La alerta la dieron los vecinos del uniformado a través de las redes sociales. Ahí mencionaron que durante la madrugada llamaron varias veces al ECU911 para pedir apoyo policial, pero ninguna patrulla había acudido hasta las 09:30 del sábado 24.
“He llamado a la Policía, otros vecinos también y nunca llegó nadie. Se solapan las espaldas entre las autoridades. Solo porque se trata de un general”, reclamó una usuaria, en su cuenta de Twitter, a las 06:00.
En otro tuit, la usuaria y vecina del uniformado comentó que alrededor de las 05:00 algunas personas de dicha fiesta, en estado de ebriedad, hicieron escándalo en la calle de la ciudadela.
Los reclamos se multiplicaron y llegaron hasta el ministro de Gobierno, Gabriel Martínez, quien señaló a las 11:00 que la Policía ya había suspendido la fiesta del uniformado, y afirmó que pidió al director ejecutivo de la CTE, Eduardo Ayala, que se sancione con severidad a los implicados. “La autoridad debe ser ejemplo, no excepción”, refirió.
Ante esto, Ayala respondió a Martínez: “Hemos iniciado las investigaciones pertinentes para hacer el respectivo sumario administrativo y de ser el caso buscar la máxima sanción que constituye en la destitución del uniformado, sin perjuicio de remitir las piezas procesales a la Fiscalía”.
El Municipio de Guayaquil acudió a la casa del agente la noche del sábado y colocaron un sello de clausura en la puerta. El lunes le notificarán que se le inició un proceso sancionatorio que conlleva una multa que va desde uno a siete salarios básicos, dijo Xavier Narváez, director de Justicia y Vigilancia.
Pero no solo el miembro de la CTE violó el toque de queda y organizó una fiesta. En el suburbio de Guayaquil la Gobernación del Guayas encontró a unas cincuenta personas en una casa celebrando los 15 años de un joven. Ahí la madre del festejado incluso le pidió al gobernador que la dejara servir la comida a los invitados antes de que se fueran. Estos fueron desalojados del lugar inmediatamente.
Pero cerca de ahí otra aglomeración fue interrumpida por los funcionarios de la Gobernación. Esta vez fue un velorio en el que unas 100 personas participaban. Habían colocado carpas, cerrado la calle y hasta libaban los asistentes en la vía pública.
En el centro de Guayaquil también se denunciaron aglomeraciones en plena avenida 9 de Octubre. Un morador del sector grabó desde su balcón como ciudadanos se aglomeraron en las bancas de la intersección con la calle Rumichaca. El denunciante indicó haber llamado al ECU911 varias veces, pero ninguna patrulla acudió, dijo. Él difundió un video en redes sociales. En la cinta se ve como al menos diez personas están sentadas conversando sin mascarilla y sin respetar el distanciamiento en las bancas. Algunos de ellos llevaban mochilas, por lo que se presume que eran extranjeros.
Durante el estado de excepción y toque de queda, los ciudadanos pueden denunciar las fiestas, reuniones, aglomeraciones y otras acciones que infrinjan la ley. La línea para las denuncias es el 911.
La Policía informó que entre viernes y sábado se hicieron 101 operativos de retiro de libadores en la vía pública y que se detuvo a tres personas armadas y a nueve que portaban cuchillos. Además, 33 personas fueron detenidas en delito flagrante en la zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón). (I)

