Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mortalidad del nuevo coronavirus (Covid-19) es entre el 2% y el 4% en Wuhan, China, donde se ubica el epicentro de los contagios. Sin embargo, fuera del país asiático las posibilidades se reducen al 0,7%; o, lo que es lo mismo, hay una proporción de supervivencia del 99,2%.
José Sánchez, infectólogo, explicó que en el foco del virus es donde hay más muertes. Pero, el grupo más susceptible es el de los mayores de 70 años y con enfermedades de base, como hipertensión, diabetes, cáncer o padecimientos de inmuno supresión. En ese caso, la probabilidad oscila entre 8% y 14% de decesos.
Comparado con otras epidemias de alcance global, el Covid-19 es hasta 22 veces menos letal. Por ejemplo, el síndrome respiratorio agudo grave (SARS) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), que son virus muy parecidos a la actual amenaza, y que también pasaron de un reservorio animal hacia el ser humano, tienen porcentajes totales de muertes de 15% y 35%, respectivamente. Asimismo, el ébola, en su momento de mayor apogeo, alcanzó un 44% de mortalidad.
Si se amplía la comparación frente a las principales causas de fallecimientos a nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares provocan alrededor de 17 millones de muertes al año; el cáncer, por su parte, registra más de 9 millones de decesos; y la diabetes es responsable de 326.480 casos de mortalidad, aproximadamente.
El coronavirus, hasta el cierre de esta edición, registra 88.371 casos infectados, 2.996 muertes y 42.716 recuperados. “Es un riesgo muy, muy bajo. Por lo tanto hay que tener calma”, sentenció Esteban Ortiz, médico investigador con conocimientos en epidemias virales.
Posibilidad de contagio
Para los menores a 50 años, el riesgo de complicaciones severas y un posible fallecimiento es menor al 0,2%. En este sentido, a criterio de Ortiz, la probabilidad de que el coronavirus afecte al país es baja, pese a que hay seis casos confirmados. Si alguien enfermara gravemente, la muerte tampoco es muy probable.
El 81% de los casos que se han presentado en el mundo son leves, comparables a una gripe común; un 14% tiene complicaciones moderadas. Solo un 5% pude llegar a estados graves y críticos. Del último porcentaje, puede fallecer hasta el 18% de los pacientes, dependiendo del grupo etario y si tienen enfermedades crónicas.
Sánchez comentó que, para las personas de más edad, las recomendaciones de prevención incluyen un estilo de vida saludable, tomar cumplidamente sus medicinas, evitar las grandes aglomeraciones e incluso podría ser de ayuda la vacunación contra la influenza normal.
Lávese las manos
Covid-19 es un tipo de virus que puede quedarse hasta nueve horas en las gotas de saliva o secreciones respiratorias. Al contacto con las manos, el ingreso al organismo de una persona sana es fácil, al toparse cara, nariz o boca.
Por eso, Sánchez afirmó que el lavado de manos es vital para prevenir el contagio. Se debe usar agua y jabón, por al menos 30 segundos. “Esto permite arrastrar con todos microorganismos del virus”, anotó.
El especialista también hizo un llamado para que el lavado de manos se convierta en acto comunitario; es decir, que cada persona no solo se preocupe por su aseo, sino también por el de su familia y amigos cercanos. “Estos mecanismo son importantes para evitar que se presenten más transmisiones locales”.
Si no se tiene al alcance agua corriente, lo mejor es utilizar un gel, pero que tenga, al menos un contenido de 60% de alcohol para ser efectivo.
“El correcto uso del gel es desinfectar las palmas, luego el dorso, los pulgares y los pulpejos. Normalmente, la gente solo se pone un poco en las palmas y nada más”, añadió Sánchez.
Ortiz, como otra acción de prevención, añadió que hay que cubrirse la boca cuando se tenga que toser o estornudar. Se recomienda que se lo haga con el pliegue del codo para no contaminar las manos.
Fuente: La Hora

