El mexicano Joaquín «el
Chapo» Guzmán rechazó este lunes 28 de enero testificar en el juicio
abierto contra él por narcotráfico en un tribunal federal de la ciudad de Nueva
York, poniendo fin así a la incertidumbre de si se sentaría en el banquillo de
los testigos en un proceso que culminará este viernes.
Preguntado por el juez de la corte federal para el distrito
Este de Nueva York Brian Cogan, sobre su intención o no de comparecer ante el
tribunal, «el Chapo» contestó «no, mis abogados y yo hemos
hablado y me reservo».
«No testificaré», se escuchó en la sala, tras lo
cual el magistrado volvió a dirigirse al acusado: «¿Entiende que tiene
derecho absoluto a testificar?».
«Sí», contestó Guzmán Loera, a quien el Gobierno
acusa de haber traficado más de 155 kilos de droga a EE.UU. como líder del
cartel de Sinaloa. «¿Es decisión suya o de sus abogados?», insistió
Cogan, a lo que el presunto capo contestó que sus abogados le han aconsejado,
«pero yo estoy de acuerdo con ellos», apuntó.
La declaración de Guzmán Loera ocurrió luego de que el Gobierno culminara con la presentación de evidencias contra el mexicano, en un juicio que comenzó el pasado noviembre y que podría culminar ya esta semana con la deliberación del jurado.
Está aún por decidir si se permitirá al jurado seguir con su trabajo durante el fin de semana. La defensa llamará mañana martes a testificar a dos agentes para confrontarlos con supuestas incongruencias en las declaraciones de los hermanos Alex y Jorge Cifuentes, que fueron redactadas por estos agentes de la DEA.
El miércoles está previsto el cierre de argumentos por parte de la Fiscalía y el jueves será el turno de la defensa del «Chapo». El viernes, el juez instruirá al jurado previo a que comience a deliberar sobre los once cargos presentados contra Guzmán Loera, el principal de mantener una empresa criminal y que incluye además blanqueo de dinero.
Luego de escuchar las instrucciones del juez, el jurado comenzaría a deliberar, según la agenda presentada por el juez, con la que fiscalía y defensa estuvieron de acuerdo.
Durante este juicio, al que acuden turistas y curiosos porque es público, el Gobierno llevó a 56 testigos, de los que 13 fueron cooperantes, socios o exempleados de Guzmán Loera, y la mayoría de ellos están en cárceles de EE.UU. en espera de sentencia o de reducción de su condena a cambio de su testimonio.
Otros están en libertad, bajo el programa de protección de testigos del Gobierno. Los restantes testigos fueron agentes federales de la DEA o especialistas en análisis de documentos encriptados, escrituras a mano, entre otros, porque el Gobierno no ha dejado un cabo suelto en este sonado y costoso juicio, que se ha realizado siempre bajo estrictas medidas de seguridad.
El último cooperante, Isaías Valdez Ríos, un exmiembro de las fuerzas especiales del ejército mexicano que trabajó para el acusado como seguridad, secretario y piloto, culminó hoy su testimonio de dos días, en el que contó nuevas torturas espeluznantes y asesinatos cometidos u ordenados presuntamente por su exjefe. También sobre cargamentos de cocaína que trajo desde Sudamérica a México, cuyo destino final fue EE.UU. según la Fiscalía, que hoy presentó la grabación de una conversación sobre unos de esos cargamentos entre Valdez Ríos, conocido como «Memín», y el acusado. La defensa trató, como ha hecho con otros testigos cooperantes, de presentarle ante el jurado como mentiroso para lograr una condena menor.
Para ello le confrontó con
segmentos de su declaración jurada al Gobierno y aseguró que algunas de las
cosas que les dijo -entre ellas las torturas y asesinatos así como un tiroteo
entre rivales- las había visto en internet y no las había presenciado, como
aseguró. Luego testificó James Bradley, del Departamento de Defensa, quien
realizó un informe sobre el túnel a través del cual «el Chapo» escapó
desde su celda en la prisión de máxima seguridad del Altiplano, en México, del
que dijo tomó al menos ocho meses construir. El último testigo fue el agente de
la DEA Brandon Hamratti que trajo a Guzmán Loera a Nueva York cuando fue
extraditado. (I)

