El epidemiólogo Fabián Oña señala que los indicadores epidemiológicos son positivos, con menos casos -aunque se hacen menos pruebas-, menor presión hospitalaria y menor letalidad.
El epidemiólogo Fabián Oña señala que los indicadores epidemiológicos son positivos, con menos casos -aunque se hacen menos pruebas-, menor presión hospitalaria y menor letalidad.
“Esto nos demuestra que la vacunación y la memoria inmunológica de la población han funcionado”, dice.
Sin embargo, el especialista considera que el país no entra a una etapa endémica debido a que todavía hay una transmisión comunitaria del virus, con pacientes en UCI, así como decesos.
Un escenario de endemia, ciertamente, es esperado, con un comportamiento similar al de la influenza, con pocos casos y ciclos que aparecen y desaparecen, señala.
Con Oña coincide el epidemiólogo Mauricio Espinel, quien explica que en una endemia los casos que se presentan son esporádicos y en ciertas áreas.
Para ejemplificar la situación que vive el país respecto a la pandemia, Espinel imagina una loma. Entre diciembre y enero, Ecuador subió esa loma y alcanzó el pico, posteriormente comenzó a bajar y actualmente se mantiene el descenso.
El especialista menciona que, si bien no se puede predecir lo que vendrá, es necesario saber la cantidad de personas susceptibles al virus versus los inmunizados.
Esto se logra, agrega, con un estudio de seroprevalencia para determinar la cantidad de inmunidad que existe a nivel comunitario.
Según el Ministerio de Salud, para mayo se espera tener los resultados del estudio sobre si el 92% de la población ya es inmune al covid-19.
